Cuando intentas quedarte embarazada o estás en un tratamiento, quizá te descubras dejando planes para «cuando esto se resuelva». Puede que cueste reservar vacaciones, pensar en el trabajo o imaginar cómo serán los próximos meses. La espera puede ocupar tanto espacio que lo demás parezca provisional.
Sentir que la vida está en pausa no significa que no te importe nada más. Puede mostrar lo importante que es este deseo y lo difícil que resulta vivir sin saber qué ocurrirá. No tienes que elegir entre querer ser madre y cuidar de tu vida de hoy.
No tienes que aprovechar cada día ni estar siempre distraída
A veces otras personas recomiendan «seguir con tu vida» como si fuera una instrucción sencilla. Puede que te ayude hacer planes; también puede que hoy no tengas fuerzas para ello. No tienes que demostrar que estás bien manteniéndote ocupada.
Si te apetece probar algo, elige un plan pequeño y flexible. Puede ser quedar con alguien, retomar una actividad o reservar una tarde para descansar. No es una forma de dejar de desear un embarazo ni una garantía sobre lo que pasará.
Haz planes con margen para cambiar de idea
Quizá te resulte difícil comprometerte con algo lejano. Puedes buscar una opción que te permita decidir más adelante, hablar con quien organiza el plan o elegir actividades que no dependan de una fecha médica. Para cualquier duda sobre el calendario de un tratamiento, consulta con tu clínica antes de hacer cambios.
También puedes separar los planes que realmente necesitan una decisión de los que estás posponiendo por miedo. No hay que resolverlos todos hoy. A veces basta con preguntarte: «¿Qué me apetece, aunque sea un poco, en este momento?».
Protege tus conversaciones y tus espacios
Si el entorno te pregunta continuamente por el embarazo o el tratamiento, puedes poner un límite. «Cuando tenga novedades decidiré si quiero compartirlas» o «Prefiero que hablemos de otra cosa hoy» son respuestas suficientes. Puedes cuidar tu intimidad sin cortar una relación que sí te importa.
Si las redes o los anuncios de embarazo te recuerdan lo que estás esperando, quizá te sirva esta guía para cuidar lo que ves y este artículo sobre anuncios y límites.
Busca compañía que no te empuje a decidir
La guía de atención psicosocial de ESHRE está pensada para los equipos de fertilidad y se centra en las necesidades psicosociales de las personas durante el tratamiento. A veces el apoyo útil no consiste en encontrar una solución, sino en tener un lugar donde puedas hablar de lo que está pasando sin que alguien decida por ti.
Si esta sensación se vuelve muy intensa o te impide atender a tu día a día, valora hablar con un profesional de salud mental. El acompañamiento de coaching puede ofrecer un espacio de reflexión, pero no sustituye la atención psicológica.
Preguntas frecuentes
¿Está mal hacer planes mientras busco un embarazo?
No hay una norma que te obligue a esperar para vivir. Puedes hacer planes y cambiarlos si lo necesitas. Si tienes dudas sobre cómo encajan con un tratamiento, pregunta a tu clínica.
¿Y si me cuesta disfrutar de cosas que antes me gustaban?
No te exijas sentir lo mismo que antes. Si esta dificultad se mantiene o te afecta mucho, busca apoyo profesional. Puedes empezar por contárselo a alguien de confianza.
¿Hacer un plan significa que estoy renunciando?
No. Un plan para hoy no decide lo que harás mañana. Puedes cuidar otras partes de tu vida sin dejar de atender a tu deseo de maternidad.
Si quieres ordenar lo que sientes en esta etapa, puedes conocer la consulta individual de acompañamiento emocional o explorar las distintas formas de apoyo de Maitri. Si parte de esa sensación se concentra en la jornada laboral, también puedes leer cómo convivir con la búsqueda de embarazo en el trabajo.