El Día de la Madre puede estar lleno de fotos, regalos y planes familiares. Si estás viviendo dificultades para lograr un embarazo, quizá te acerque a una pregunta que ya te acompaña. Tal vez te apetezca celebrar a tu madre; quizá no quieras participar en nada; o puede que sientas varias cosas a la vez. No tienes que escoger una emoción ni demostrar que estás bien.
Tu experiencia también puede cambiar de un año a otro. Una decisión que hoy te ayuda puede no servirte la próxima vez. Puedes pensar en este día concreto y elegir lo que te resulte más llevadero.
No hay una forma correcta de pasar el día
Puedes querer a tu madre y necesitar un rato para ti. Puedes agradecer una invitación y decidir que esta vez no vas a ir. También puedes tener ganas de reunirte y disfrutar de algunos momentos. Una cosa no invalida la otra.
No tienes que convertir la fecha en una prueba de tu fortaleza, de tu deseo de ser madre o de lo que vaya a ocurrir en el futuro. Si te pesa, no significa que estés haciendo algo mal. Si no te afecta demasiado, tampoco tienes que sentirte culpable por ello.
Piensa qué te vendría bien antes de que llegue
Puede ayudar mirar el plan con tiempo y preguntarte: «¿Qué parte me apetece y qué parte me cuesta?». No hace falta encontrar una solución perfecta. Puedes elegir una opción pequeña y cambiarla si tus necesidades cambian.
- Decidir cuánto rato quieres estar y cómo volverás a casa.
- Escribir a una persona de confianza para contarle qué apoyo te vendría bien.
- Proponer otro plan, o felicitar por mensaje si una reunión no te apetece.
- Silenciar durante unas horas los contenidos que prefieres no ver.
- Dejar un espacio libre después del plan, sin exigirte hacer más cosas.
Son posibilidades, no deberes. Si te resulta útil, quédate con una. Si no, puedes probar algo distinto.
Si alguien te pregunta por tus planes o por la maternidad
Puedes contestar sin dar detalles: «Este año prefiero hacer algo tranquilo» o «Es un tema personal y hoy no quiero hablar de ello». Si te sale mejor, prepara la frase antes o pídele a alguien cercano que cambie de tema contigo.
No estás obligada a explicar diagnósticos, tratamientos ni decisiones. Si las noticias de embarazo y las preguntas familiares te afectan, también puedes leer cómo responder a anuncios y cuidar tus límites.
Después, date permiso para revisar cómo te fue
Quizá el plan haya sido más fácil de lo esperado; quizá te haya removido. Puedes reconocer qué te ayudó y qué cambiarías, sin juzgarte. No necesitas sacar una gran conclusión sobre tu proceso a partir de un día señalado.
La guía de ESHRE sobre atención psicosocial está dirigida al personal de fertilidad y trata las necesidades psicosociales durante el tratamiento. Si el malestar es intenso o se mantiene, puedes hablar con un profesional de salud mental cualificado. Las dudas sobre pruebas o tratamientos corresponden al equipo sanitario que conoce tu caso.
Si quieres ordenar qué necesitas y cómo pedir apoyo, puedes conocer la consulta individual de acompañamiento emocional de María. Es un espacio no clínico y no sustituye la atención médica o psicológica.
Preguntas frecuentes
¿Está mal no querer celebrar el Día de la Madre?
No tienes que participar en una celebración si no te apetece. Puedes agradecer el gesto, proponer otro momento o no dar explicaciones.
¿Qué puedo decir si me preguntan cuándo seré madre?
Puedes responder: «Prefiero no hablar de ese tema» o «cuando quiera compartir algo, te lo contaré». Tú eliges cuánto contar.
¿Y si quiero celebrar a mi madre, pero el día me remueve?
Pueden convivir el cariño y otras emociones. Puedes elegir un plan más corto, pedir apoyo a alguien cercano o reservar tiempo para ti después.